El Colegio opina

"La consulta virtual y la comunicación electrónica en la relación médico-paciente"

La habilidad del médico para comunicarse adecuadamente con el paciente es un factor determinante en la calidad de la asistencia sanitaria. La comunicación verbal y escrita ha sido tradicionalmente el mecanismo principal para comunicar la información sanitaria. Actualmente, con los avances técnicos, las aplicaciones de Internet y del correo electrónico en las comunicaciones entre médicos, y entre médicos y pacientes, están emergiendo como otra alternativa viable y favorecedora para la comunicación
La utilización del correo electrónico en la relación médico-paciente conlleva una serie de ventajas por cuanto este es un medio de comunicación rápido, fácil, económico y seguro, que ofrece amplias posibilidades en relación con el tiempo y el lugar. Asimismo, permite un tiempo de reflexión sobre el motivo de consulta superior al de la visita personalizada o de la ínter consulta profesional. Los mensajes electrónicos quedan registrados, lo que facilita al paciente recordar el consejo médico y al profesional, protegerse jurídicamente, facilita la transmisión de datos clínicos y de pruebas diagnósticas para alcanzar diagnósticos más precisos y una buena continuidad asistencial, permite dirigir simultáneamente la misma información sanitaria a múltiples pacientes, y al médico, dirigir sus pacientes a otros portales de información sanitaria.    La consulta electrónica se considerará un acto profesional, con todas las consecuencias que ello implica, tanto desde el punto de vista económico, como ético y jurídico. Las consecuencias jurídicas pueden derivar de una posible vulneración de la confidencialidad, o de potenciales defectos asistenciales por interrupciones del correo electrónico, falta de integridad del contenido del mensaje, destrucción de los datos del correo por fallos técnicos o virus electrónicos, o identificación insuficiente de los interlocutores. También, la posible falta de cobertura del seguro de responsabilidad civil o los problemas legales y administrativos en las relaciones asistenciales que superen las fronteras nacionales.
Por lo tanto, y siguiendo la línea del Documento de Trabajo sobre "Internet y la consulta virtual" elaborado por la Comisión de Deontología del COMB y publicado en el SIC núm. 96, este documento de posición establece las recomendaciones que para la correspondencia mediante correo electrónico en el tratamiento de los pacientes deben seguir los médicos de esta corporación, y no hace referencia a la calidad de los contenidos de la información sanitaria por Internet.

Recomendaciones

  • 1. La utilización de la consulta virtual no debe interferir con los principios básicos de la relación médico-paciente, que son el respeto mutuo, la independencia del juicio clínico, la autonomía del paciente y el secreto profesional.
  • 2. Las nuevas tecnologías de la información nunca han de suplir los contactos personales que son la base de la relación médico-paciente. Así, el correo electrónico y otras formas de comunicación electrónica sólo deberían utilizarse para facilitar / realzar / potenciar esta relación interpersonal.
  • 3. La consulta hecha por correo electrónico a su médico por un paciente conocido, con Historia Clínica abierta y activa, sobre alguna circunstancia sobrevenida en el curso del proceso asistencial, es una consulta virtual plenamente aceptable, incluso cuando incluye modificación del tratamiento o nuevas prescripciones.
  • 4. Contrariamente, las consultas realizadas solicitando diagnósticos, así como las prescripciones farmacológicas realizadas en el transcurso de una "consulta virtual" sin visita física previa, no son aceptables éticamente, y además el médico se expone a un riesgo de responsabilidad civil y penal.
  • 5. El médico debe velar por la confidencialidad del contenido del correo electrónico recibido de sus pacientes de la misma manera que con cualquier otra forma de comunicación médico-paciente. Por tanto, la correspondencia electrónica deberá recibir tratamiento confidencial.
  • 6. Igualmente debe tener cuidado de la identificación correcta del enfermo antes de dar su respuesta a cualquier pregunta formulada por e-mail.
  • 7. Toda la correspondencia electrónica entre el médico y su paciente debe estar documentada en la Historia Clínica, y por tanto se ha de guardar una copia en papel cuando la Historia Clínica también lo es.
  • 8. La respuesta a solicitudes de segundas opiniones clínicas por correo electrónico se entiende como legal y éticamente admisible, a pesar de la ausencia de visita médica, siempre que se informe al paciente que esta opinión no es un acto médico y que no sustituye un diagnóstico previo. Para emitir esta segunda opinión el médico se asegurará de que dispone de datos suficientes y tener la certeza de su calidad.

 

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