Se trata de una novela histórica que nos introduce en la Roma imperial del siglo I de nuestra era, bajo el mandato del césar Claudio y su corte. El esclavo Aulus, se convierte en mayordomo a su servicio y tiene una vida intensa que comparte con Altea. En ese medio, la libertad es un anhelo.
Muestra una cara de Claudio que difiere de la percepción de bobo que le atribuye su entorno más tóxico, puesto que hace hincapié en las cualidades que lo hacen más apreciado por el pueblo, por el Senado y el ejército. En plena decadencia del imperio, se suceden las intrigas, la corrupción y la acción de los escaladores de poder, sin que los ciudadanos, más pendientes de una vida plácida y del circo, se enteren.
Para poder escribir esta novela histórica provista de una acción verosímil y con buen ritmo, el autor se ha documentado previamente a partir de las fuentes clásicas y de obras de historiadores actuales. En una trama que una bien la historia con la ficción. También incluye algún aspecto médico, como un brote epidémico de disentería.
Es una novela bien escrita, históricamente coherente, adictiva mediante la intriga y la acción. Muy recomendable, propongo a los lectores iniciarla por la “Nota del autor” de la página 451, continuar por el “Glosario” de la 447 y seguidamente ir como se acostumbra, al inicio.