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Formación Sanitaria Especializada: un modelo de éxito con margen de mejora

  • El CoMB promueve el debate y la reflexión en torno al sistema de formación de los médicos especialistas en una jornada en la que docentes y residentes analizaron los retos de futuro de este modelo

Hay que defender el modelo de Formación Sanitaria Especializada (FSE), pero también es necesario repensarlo y promover un cambio de paradigma para mejorarlo y fortalecerlo. Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada “La formación sanitaria especializada en Cataluña”, que tuvo lugar en el Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB) el pasado 12 de marzo y que contó con la participación de los principales actores implicados en este sistema: residentes, tutores, docentes, jefes de estudio y representantes de la Administración, entre otros.

La presidenta del CoMB, Elvira Bisbe, dio la bienvenida al acto y recordó que, aunque “el modelo actual de FSE es un sistema de éxito, está abierto a mejoras y es necesario repensarlo”. En este sentido, la doctora Bisbe animó a todos los implicados a ser críticos con el modelo y a hacer propuestas para que siga siendo dinámico. Destacó que, cuando un médico finaliza la residencia, “debe tener el máximo nivel de competencia en su especialidad y, por tanto, es necesario que la FSE sea medible y revisable”. “Para alcanzar la excelencia, esta etapa de formación no solo debe abarcar conocimientos, sino también soft skills, como empatía, comunicación, compasión y humanismo”, afirmó.

A continuación, intervino el director general de Profesionales de la Salud del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, Jordi Vilana, quien coincidió en que tenemos “un buen sistema de FSE”, pero también advirtió que “debemos ser capaces de impulsar un cambio de paradigma”. Según Vilana, “la FSE debe tener la máxima calidad, debe ser diferencial y destacar”, ya que “uno de los principales objetivos del sistema sanitario catalán es ser capaz de identificar el talento y fidelizarlo para atraer a los mejores profesionales”. Para concluir la presentación de la jornada, la presidenta de la Sección de Médicos MIR y Médicos Jóvenes del CoMB, Mar de Pablo, agradeció la presencia en el acto de los diversos coordinadores docentes, jefes de estudio, tutores y residentes, recordando que “reflexionar sobre la FSE requiere una mirada poliédrica”.

¿Dónde estamos y hacia dónde queremos ir?

La jefa de estudios del Consorcio Sanitario Integral (CSI) y vocal de la Junta de Gobierno del CoMB, así como principal impulsora de la jornada, Gemma Férriz, introdujo la primera mesa redonda del acto, bajo el título “La FSE en Cataluña. ¿Dónde estamos y hacia dónde queremos ir?”. La doctora Férriz hizo un breve repaso de los más de 50 años de historia del sistema MIR y, para fomentar el debate, aclaró que el principal objetivo del acto no era impartir una clase magistral, “sino hablar y debatir”.

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La secretaria de la Junta de Gobierno del CoMB, Sònia Miravet, ofreció un marco general situando el contexto de la demografía médica y recordando que actualmente “faltan médicos en algunas especialidades concretas, así como en determinadas zonas del territorio”. Ante retos como la jubilación de una gran cohorte de profesionales, la falta de homologación de títulos de especialistas procedentes de países extracomunitarios o los efectos del distrito universitario único, la doctora Miravet pidió cambios normativos e instrumentos que permitan realizar “una planificación de la necesidad de profesionales más precisa, a medio y largo plazo”.

El responsable de FSE de la Dirección General de Profesionales de la Salud del Departamento de Salud, Fernando Arméstar, realizó un análisis del mapa docente catalán y puso el foco tanto en la Medicina Familiar y Comunitaria (MFiC) como, en general, en el ámbito de la atención primaria, afirmando que “es necesario reforzar estas áreas y orientar recursos y medidas para hacerlas más atractivas”. Arméstar enumeró problemas de la FSE como la concentración de centros en el área metropolitana de Barcelona o el exceso de burocracia, y concluyó su intervención afirmando que “es necesario crear alianzas en las que todos ganemos y trabajar con una visión de país”.

Precisamente sobre la docencia en el territorio, más allá de los centros terciarios, habló el jefe de estudios de Althaia – Xarxa Assistencial Universitària de Manresa, Ramon Santisteve, quien recordó que “fuera del área metropolitana de Barcelona también hay vida”. Santisteve afirmó que “en los centros medianos, tanto la FSE como el proceso asistencial son dinámicos y directos y pueden competir en calidad formativa y proximidad docente”.

Para cerrar esta primera mesa redonda, la jefa de estudios de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria (UDMAFiC) del Consorcio Sanitario de Terrassa (CST) y presidenta de la Red de Unidades Docentes de Cataluña, Araceli Griñó, reclamó “cambios formativos en el grado de Medicina para incrementar el prestigio académico y profesional de la atención primaria”, así como la necesidad de “generar proyectos profesionales atractivos” en este ámbito asistencial para retener el talento.

La revolución digital

El impacto de la revolución digital en la FSE fue el tema de la conferencia ofrecida por Genís Roca, consultor y profesor especializado en procesos de transformación empresarial, desarrollo de negocio y cultura digital, y presidente de Accent Obert. Roca ilustró las diversas transformaciones digitales que ha vivido el sistema sanitario, desde la aparición de los primeros ordenadores en las consultas médicas en 1990 hasta la llegada de la receta electrónica en 2010 o el desarrollo de “La Meva Salut” en 2019. La próxima gran transformación digital, según el experto, será “la incorporación a la práctica diaria de herramientas de inteligencia artificial entrenadas para abordar problemas muy específicos”, fundamentalmente asistentes y simuladores que “deberán incorporarse al proceso de aprendizaje de los profesionales, así como a su plan de formación como residentes”.

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El día a día de la FSE

Mar de Pablo moderó la última mesa redonda de la jornada, bajo el título “El día a día de la FSE. ¿Qué problemas tenemos y cómo podemos solucionarlos?”. En la mesa participaron médicos residentes de diversas especialidades y centros, y miembros de la Sección de Médicos MIR y Médicos Jóvenes: Marc Albiol, Ramon Camps, Marrietje Carranza y Ariadna Garreta. Los residentes compartieron sus experiencias en la formación MIR y señalaron como principales puntos críticos la sobrecarga asistencial, la adaptación de los programas docentes, la heterogeneidad entre unidades docentes y centros, las diferencias entre las especialidades llamadas “grandes” y “pequeñas” (por el volumen de profesionales que agrupan) y la variabilidad en el grado de autonomía y supervisión o en la exposición a casos clínicos de los residentes.

Los jóvenes médicos también aportaron algunas propuestas concretas y aplicables para intentar aliviar estas cuestiones, como implantar un control real de la carga asistencial y un cómputo de las horas trabajadas, blindar el tiempo para la formación y la docencia, definir las funciones de los residentes, revisar el sistema de guardias, homogeneizar la formación en todos los centros, revisar los mínimos docentes y garantizar su cumplimiento o incorporar tecnología que facilite y automatice procesos.

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El jefe de estudios de la UDMAFiC de ACEBA, Albert Casasa, afirmó que “el 80% del oficio de médico se aprende en la práctica clínica, junto a los tutores” y reclamó formación en docencia para los tutores y un reconocimiento de su labor como mérito profesional. Por su parte, el director de la Fundación Galatea (FG), Antoni Calvo, declaró que la FG atiende a médicos residentes afectados por problemas como la sobrecarga asistencial, los cambios de rol o conflictos relacionales. “Los médicos no han sido educados en el autocuidado; es necesario incluirlo en los programas formativos”, afirmó.

En la clausura del acto, Gemma Férriz defendió que la FSE es “un sistema firme, homologable, evaluable y sólido, aunque también mejorable” y destacó que “es necesario poner en valor el papel del CoMB como aliado estratégico en la tarea docente, así como su voluntad de participar en la mejora de la FSE”. “La docencia debe ser de calidad, debe llegar a todo el territorio y debe basarse en los valores del profesionalismo”, concluyó Férriz.