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El sector sanitario está inmerso en una profunda transformación motivada por la integración de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA), la medicina de precisión, la salud digital, la robótica, la bioinformática y la gestión masiva de datos clínicos. Este conjunto de herramientas no sólo incrementa la capacidad técnica de los sistemas de salud, sino que cambia la forma en que se genera, se interpreta y se aplica el conocimiento médico.
Esta realidad tecnológica obliga a reflexionar sobre el impacto de la IA en el acto médico y en los principios éticos y deontológicos que lo fundamentan. Con este objetivo, el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña (CCMC) publica y pone al alcance de los profesionales el Documento de Posición Recomendaciones deontológicas sobre el uso de la inteligencia artificial en medicina, elaborado con la colaboración del Grupo Interdisciplinario de Profesionales vinculados a la Salud (GIPS), vinculado también al CCMC. El equipo redactor también ha confeccionado un decálogo a modo de resumen de estas recomendaciones.
Tal y como destacó Montse Esquerda durante el acto de presentación, este documento va más allá de exponer todo lo que puede hacer la IA y plantea a los profesionales ya la sociedad en general un interrogante clave: cómo queremos que se utilice esta tecnología y, sobre todo, con qué valores. Esquerda insistió en que la IA no puede sustituir la responsabilidad, el criterio clínico ni el compromiso de los profesionales, pero recordó que, incluso si se aplica de la mejor manera posible, “esta tecnología cambiará de forma radical la práctica médica, el rol del profesional y la interacción con el paciente”.
El Documento de Posición desarrolla ideas y conceptos clave, como el hecho de que la IA sea una herramienta de “competencia sin comprensión real”. Esquerda recordó que la mayoría de los modelos actuales de IA se basan en correlaciones y “correlación no es causalidad”, puntualizó. En medicina, entender las causas de un fenómeno resulta esencial para orientar diagnósticos y tratamientos. Por tanto, los médicos “tendremos que seguir buscando estas causas”, añadió.
Desafíos con claras repercusiones éticas y deontológicas como los de la confidencialidad y la protección de los datos; la introducción de sesgos a través de la IA que pueden generar nuevas inequidades; el riesgo de sobrediagnóstico y sobretratamiento o el de la pérdida de habilidades y competencias esenciales por parte de los profesionales, son los puntos centrales de este nuevo y necesario documento de posición, que aporta reflexión y propuestas en forma de recomendaciones para cada uno de los diez grandes retos planteados.
Ante un paciente que llega a la consulta con un diagnóstico diferencial obtenido a través de la IA, “tendremos más criterio clínico, no menos”, afirmó Esquerda. La presidenta de la Comisión de Deontología del CCMC también apostó por un uso de la IA que libere tiempo para destinarle a la relación con el paciente ya la toma de decisiones compartida. “Sabemos por experiencia que no siempre es así y que a menudo la introducción de una nueva tecnología nos acaba suponiendo una nueva carga”, alertó.
Las recomendaciones recogidas por el equipo redactor del documento ponen énfasis en la necesidad de hacer un uso crítico de la IA y siempre con un grado de supervisión proporcional a la experiencia del profesional. También se insiste en la incorporación de sistemas que sean auditables y evaluables de forma continua. Otro punto clave es la importancia de garantizar modelos en los que el reparto de responsabilidades entre profesional, desarrollador e institución está claro y bien definido y en el que la responsabilidad de las decisiones asistenciales recae en el médico.
1. Confidencialidad
2. Toma de decisiones compartida y autonomía profesional
3. Transparencia y explicabilidad
4. Participación y responsabilidad del médico en la integración de la IA en la asistencia sanitaria
5. Justicia y equidad
6. No maleficencia y seguridad clínica
7. Humanización de la atención, confianza y preservación de la relación asistencial
8. Criterio y juicio clínico en IA
9. Mantenimiento de competencias profesionales esenciales y prevención de su pérdida
10. Integridad científica y educación profesional