Antes del viaje:Los niños generalmente se interesan varias semanas antes del viaje por saber dónde irán y qué podrán hacer allí. Es importante que los padres les impliquen en la planificación del viaje, como por ejemplo hacer que identifiquen el lugar en el mapa, invitarlos a que se imaginen el destino y el recorrido hasta llegar y enseñarles fotografías, de modo que puedan hacerse una idea.
A la hora de preparar el equipaje es aconsejable hacerlo también con ellos, así escogerán los juguetes que quieren llevarse.
Precauciones:- Paradas durante el trayecto: los padres tienen que pensar que el ánimo de los niños cambia a medida que pasan las horas del trayecto. Siempre es aconsejable incluir en el equipaje cuentos o libros de actividades para que el viaje sea más entretenido.
- Hábitos alimentarios: para evitar complicaciones digestivas generadas por el cambio de clima y de ambiente es importante intentar mantener los horarios de las comidas y los descansos de los niños, así como una dieta equilibrada.
- Botiquín: hay que pensar en llevarse un botiquín de primeros auxilios con lo necesario para los dolores de cabeza, vómitos, mareos, descomposiciones, etc.
Viajar en automóvil:Suele ser un trayecto más independiente y menos pesado. Es aconsejable que la preparación del vehículo se realice con antelación para no hacer esperar a la familia.
Es recomendable motivar al niño para que redacte un listado de las cosas que cree que necesitará durante el viaje.
Hay que tener en cuenta que la mejor hora para viajar con niños son las primeras de la mañana, ya que es cuando hace menos calor, o las últimas de la tarde, porque por la noche dormirán y el viaje se les hará más corto.
Otros aspectos a tener en cuenta:
- Llevar comida y agua suficiente aunque sea un trayecto corto, ya que siempre pueden surgir imprevistos como accidentes, retenciones, etc. que alargan el trayecto.
- La música: la radio es un elemento clave para el entretenimiento y llevar CD de música que les guste puede ser una buena idea, así como inventar canciones en grupo.
Viajar en avión:Es necesario llevar en el equipaje de mano algunos objetos que puedan distraer al niño así como su juguete preferido o el cuento que le guste que le lean.
El acceso del cochecito está permitido hasta la entrada del avión, donde una azafata lo bajará a la bodega y lo devolverá al llegar al destino.
Información adicional:
Aunque no es una norma, muchas compañías aéreas ofrecen descuentos:
- Los niños menores de 2 años que no ocupen asiento tienen que viajar sentados con un adulto y pagan el 10% de la tarifa (según la compañía).
- Si se pide que un niño menor de 2 años ocupe un asiento normalmente se aplica un descuento que según la compañía puede llegar al 20% del importe de la tarifa.
- Hay algunas compañías aéreas que solo permiten viajar con un bebé por adulto; muchas otras ofrecen un número limitado de cunas-confort para los niños de hasta 8 meses en los vuelos intercontinentales.
- Normalmente los niños de entre 2 y 11 años disponen de un descuento sobre la tarifa; siempre en función del destino y de la línea aérea, este puede ascender hasta el 50% del precio de adulto.
Nota: En el momento de reservar un billete es importante tener en cuenta las políticas que aplica cada compañía aérea.
Viajar en barco:Consejos para evitar los mareos y los vómitos:
- Si el viaje se realiza con un bebé lo más aconsejable es visitar al pediatra antes de irse. Solo él puede recetarle una medicación que pueda evitar los mareos.
- Es importante intentar que el niño se fije en el paisaje, juegue o realice cualquier otra actividad que le haga olvidar el mareo.
- Leer aumenta la sensación de mareo; por lo tanto hay que evitar que el niño lea.
- Comer antes del viaje no es aconsejable, ya que puede sobrecargar el estómago.
- Si durante el viaje el niño tiene hambre debe comer poco, por ejemplo, una galleta.
- Beber pequeñas cantidades de agua con azúcar frecuentemente es importante después del vómito.
En general los niños no vomitan más de una vez y todos los síntomas deberían desaparecer en aproximadamente 4 horas. Dormir es un remedio fácil para evitar los mareos.
